jueves, 29 de enero de 2009


HAIKU



En la mirada
se asoma al infinito
el horizonte.




9 comentarios:

Olga B. dijo...

El horizonte es siempre tan perfecto y lejano. Tal vez lo único que puede asomarse al infinito sea nuestra soledad.

Arsenio Bernal dijo...

Ya sabemos que la poesía es tender a la perfección. El horizonte está lejos, está en ningún lugar y en todos a la vez, mientras que nuestra soledad tal vez sea puro vacío, tan infinito como el universo.
Gracias por estar ahí.

Eduardo Arias Rábanos dijo...

Un recorrido con destino el horizonte y el arco iris... sí que es es proyecto ambicioso y lindo.
Entre mientras, los haiku alimentan la travesía.

Arsenio Bernal dijo...

Eduardo, amigo mío: nuestro destino es siempre el horizonte; lo que haya más allá puede que sea la tierra tenebrosa de la que hablaban los antiguos.
Mientras tanto, los haikus, más que una comida es un canapé de sabrosa textura. Que nos aproveche.
Salud.

Paco dijo...

El horizonte siempre está lejos, pero el agua está a tus pies. Zambullete y nada, al fin y al cabo también es azul y casi infinito.

Arsenio Bernal dijo...

Observo que eres hombre de acción (influencia de Reverte, supongo). Zambullir es un verbo que me provoca frío y cierta sensación de ahogo. No obstante, seguiré tus instrucciones. El caso es salir a flote, si no...
Saludos y besos, Bernal.

José Luis dijo...

Si, Arsenio, el destino es el horizonte. Malo será que no sea asi, ¿verdad?. Lo mejor de todo es que no vemos su final, su contingencia. Eso si, pienso que podemos elegir, al menos, su color...

Arsenio Bernal dijo...

José Luis, el horizonte también está aquí, en todos los lugares y en ninguno. El horizonte no se elige, es nuestra condición, como el olvido. Y el color es sólo una longitud de onda; en definitiva, todo es poesía, sólo se necesita mirar más allá de nuestra propia nariz.
Saludos y muchas gracias por dejarte caer por estos horizontes.

ángel dijo...

Una pincelada de luz que se extienda más allá de los ojos.
Tenue, como ese filo de luz al que se refuirió Li Po ante el alba.


Saludos...