viernes, 3 de febrero de 2012

CONOCIMIENTO



Cuán extraño y cotidiano este juego de contarle al otro lo que no quiere saber de nosotros, mientras nosotros sabemos lo que el otro certeramente sabe que le escatimamos.


2 comentarios:

Mayte_DALIANEGRA dijo...

Acertado aforismo, mi querido Andrei, pues contamos aquello que nos interesa contar y que, generalmente, a nadie interesa saber, (por ejemplo: anécdotas y peripecias de un viaje), mientras que lo que ocultamos es, justamente, lo que la gente, morbosa, ansía conocer, (por ejemplo: nuestras intimidades).

Así es y así siempre será, al ser humano sólo le mueven el egoísmo y la malicia, y ambos se hallan explicitados en estos ejemplos.

Certero tu aguijón, Andrei, nada se escapa a tu deductiva mente.

Besos y muy feliz fin de semana.

“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”. dijo...

Buena observación