domingo, 2 de noviembre de 2014

MIRA POR DÓNDE





"Traía ahora en su portafolios una dispensa del Patriarca de Alejandría para que Panayotis pudiera erigir en su casa una capilla consagrada a San Arsenio. La elección del santo había sido casual, como debería serlo siempre. En una tienducha de El Cairo, Clea había encontrado entre montones de trastos viejos un icono del siglo XVIII de excelente calidad, que representaba a San Arsenio, y lo había regalado a Justine para su cumpleaños".

Lawrence Durrell, "Justine"




1 comentario:

L. N.J. dijo...

Desde luego, andas buscando tocayo...